La tela de Chenille se destaca entre muchos textiles con su textura y belleza únicas, y se usa ampliamente en ropa, textiles para el hogar y otros campos. Para garantizar la calidad de la tela de chenilla, es esencial un riguroso proceso de prueba.
El primero es la inspección de apariencia. El inspector verificará cuidadosamente si hay defectos obvios, como manchas, agujeros, deformaciones rotas y tramas en la superficie de la tela bajo iluminación suficiente y uniforme. Al mismo tiempo, la integridad de la pelusa de la tela de Chenille se evalúa para ver si la pelusa es uniforme y suave, y si hay cabello invertido, cabello rizado, etc.
La siguiente es la prueba de estabilidad dimensional. El tejido de Chenille se corta en muestras de acuerdo con el método prescrito, tratado en condiciones específicas de temperatura y humedad durante un período de tiempo, y luego los cambios en su longitud y ancho se miden para determinar si la tasa de contracción de la tela en diferentes entornos cumple con el estándar.
Las pruebas de solidez del color también son un enlace clave. Al simular varias condiciones que pueden hacer que la tela se desvanezca, como la exposición al sol, el lavado, la fricción, etc., se prueba el grado de adhesión de tinte de la tela. Las muestras tratadas se comparan con las muestras originales no tratadas, y el grado de solidez del color de la tela se determina de acuerdo con el grado de cambio de color.
En términos de pruebas de rendimiento físico, se prueba la resistencia a la tracción y la resistencia a la lágrima de los telas de chenilla. Los instrumentos profesionales se utilizan para resistir el estiramiento y el desgarro de las telas en condiciones de velocidad y resistencia especificadas, y se registran datos relevantes para garantizar que el tejido tenga suficiente fuerza y durabilidad durante el uso.
Después de la serie de pruebas anteriores, las telas de chenille que cumplen con los estándares y los requisitos del cliente correspondientes pueden ingresar al mercado. El estricto proceso de prueba es un reflejo de la responsabilidad para los consumidores, y también ofrece una fuerte garantía para las empresas de comercio exterior en la competencia del mercado, lo que permite que las telas de chenilla vayan a todas las partes del mundo con alta calidad.
